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jueves, 13 de septiembre de 2007

Soy más papi que tú y te voy a penetrar

Este es el problema con que los hombres mandemos en el mundo. Los otros días el ejército de Rusia ensayó una súper bomba que no es nuclear pero es como si fuera. "Vale la pena mencionar que esta bomba no contamina el ambiente", dijo Alexander Rukshin, un alto milico de ese país. Simplemente se encarga de "evaporar todo lo que esté vivo" en un radio de unos 300 metros.

Los rusos enseñaban orgullosos la explosión de su nueva bomba ecológica, apodada "El Papi De Todas Las Bombas" (en serio) que funciona de una manera más "eficiente" que los explosivos convencionales, cocinando a la gente a través de una onda de expansión ultrasónica y temperaturas súper altas.

Los gringos dicen yo soy más malo que tú. La nueva bomba rusa no es "penetradora", dijo el general retirado Thomas McInerney en una entrevista. "Los gringos tenemos una nueva artillería penetradora masiva de 30 mil libras que realmente penetra ... no hay nada en Irán que no podamos penetrar".

La nueva bomba penetradora gringa, que tiene forma de pipí gigante (ver foto), está siendo desarrollada por Boeing, los mismos que hacen la mayoría de los aviones de Copa.

Lo que hay que acordarse es que el hecho de que alguien sea presidente o general en el ejército no significa que sea inteligente o mentalmente balanceado. Entre la gente que manda en el mundo hay muchos a los que congueaban en primaria o que las chicas no les hacían caso y entonces de alguna manera llegaron al poder. Y todos son hombres.

Ellos, aparte de testosterona, tienen chequera y manzanillos a su alrededor y se dedican a hacer bombas cada vez más grandes. Con estos idiotas con fantasías penetradoras al mando del mundo gastándose la plata en bombas eficientes las cosas no se están viendo muy bien para el resto de nosotros.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Esquizofrenia de mundos

A veces pasa que tenemos más de una vida. Son como mundos aparte, con gente aparte. Existen en paralelo, y lo único que los toca a los dos es uno mismo.

Ahora me toca irme a otro mundo: el mundo del mar.

A veces es el mundo de tu cuarto y el mundo de la sala de la casa. El mundo del trabajo y el mundo de la familia. Otras veces los mundos están separados por grandes espacios, como cuando te has ido de tu país, y tienes a tus amigos, tus historias, tus realidades allá, que nadie conoce acá.

En mi vida del mar trabajo ocho horas al día. Vivo en un barco, un espacio finito, donde afuera están los océanos fríos y peligrosos, que se mueve de un país a otro. Un lugar que se mueve. Donde las realidades más extremas se hacen normales.

Allá nadie sabe cómo es acá. Nadie sabe de la ensalada de mango ni de las gatas ni de los buses.

Allá hay sala de máquinas, olor a diesel, trabajo físico, nudos, motores fuera de borda. Allá hay amigos que nadie conoce acá.

Uno quisiera explicarle a un mundo sobre el otro mundo, pero no se puede.

lunes, 3 de septiembre de 2007

De vuelta a Panamá

Otra vez el lunes es lunes, al fin. Y hoy los hombres que mandan en este país van a celebrar con una enorme bombita el inicio de la expansión del canal, otro plan de intento de dominación de la naturaleza.

lunes, 23 de julio de 2007

Confusión de los boletos

A veces me confundo mucho con las fechas, y ahora resulta que mi viaje al otro lado del mundo es mañana y no dentro de 5 días. De súbito he quedado con la especie de parálisis de la corredera, llenando la lista de cosas que hacer.

sábado, 21 de julio de 2007

Anoche

Salí con José a presenciar el lanzamiento del último libro de Harry Potter, que todavía está sólo en inglés, y quedamos bastante sorprendidos con el fenómeno, las filas, los disfraces, etcétera, y yo sentía que me estaba perdiendo de algo importante, cuando veía a la gente devorando el libro recién comprado como si fuera comida, sentados en los pasillos.

jueves, 19 de julio de 2007

Contenedores

Si duele significa que al fin y al cabo sigo siendo humano, aunque a los sentimientos difíciles los deje en ese lugar que es como el espacio en la pared debajo de la cama, donde quizá dejaste caer algo el otro día y cada vez que miras debajo de la cama está ahí, pero igual no lo buscas, he tenido siempre una gran capacidad de tener cosas en mente y dejarlas para después, y a veces para cuando realmente ya hay que sacar la cosa de la refri, lo que queda ha sido atacado por el hongo de la memoria, que deja cualquier cosa, y el resto es la imaginación de uno.

Pero no siempre puedo ser tan controlado, y anoche me tocó sufrir en la hamaca la muerte de Sasha, que no es que fuera mi gran amiga, pero fue en un tiempo como de la familia, cuando andaba con mi hermano, y siempre nos veíamos por ahí.

Los otros días se murió el señor Francisco, que fue el que me llamó para que apoyara a la gente de por allá de los lados de Pacora con un problema con el agua. Nos encontramos por la 24 de Diciembre, conocí a su mujer y a su hija y la semana siguiente o algo así se murió de un derrame.

Y también está Cáncer, el papá de mi amigo Humberto (aunque a Cáncer lo conocía de los 90), que llevaba rato muriéndose y se preparó, creo yo, y aprovechó el tiempo hasta que se pudo terminar de aferrar a esto por acá.

Supongo que serán todos a la vez los que me acurrucaron en la hamaca a las 7 de la noche, y me pusieron a dormir ahí debajo del palo de mamón.

Frenazo

Vivo en un cerro donde se juntan varias calles. Desde la ventana ahora tres de la mañana entran los sonidos de los pequeños tráficos de la ciudad, combinados en un ruido que es como de viento en la distancia. Un frenazo largo suena en algún lado, esta vez no se nota si hubo choque al final.

Mi amiga Sasha se murió el otro día, cuando el bus en el que viajaba le cayó encima. Venían por la Panamericana y se chocaron con otro bus, ella salió disparada por la ventana, y una cosa llevó a la otra. Fue la única muerta del accidente.

Yo estaba tomando vino en la noche cuando me llamó mi mamá para decirme, y la noticia quedó como flotando sin realmente bajar. Al día siguiente fui a comprar el periódico en la mañanita antes de ir al trabajo y ahí estaba Sasha en la portada de la Crítica. Por suerte la imagen grande era de ella viva, en la chiquita sólo se podía ver su pie descalzo en una camilla saliendo de una sábana ensangrentada.