Si duele significa que al fin y al cabo sigo siendo humano, aunque a los sentimientos difíciles los deje en ese lugar que es como el espacio en la pared debajo de la cama, donde quizá dejaste caer algo el otro día y cada vez que miras debajo de la cama está ahí, pero igual no lo buscas, he tenido siempre una gran capacidad de tener cosas en mente y dejarlas para después, y a veces para cuando realmente ya hay que sacar la cosa de la refri, lo que queda ha sido atacado por el hongo de la memoria, que deja cualquier cosa, y el resto es la imaginación de uno.
Pero no siempre puedo ser tan controlado, y anoche me tocó sufrir en la hamaca la muerte de Sasha, que no es que fuera mi gran amiga, pero fue en un tiempo como de la familia, cuando andaba con mi hermano, y siempre nos veíamos por ahí.
Los otros días se murió el señor Francisco, que fue el que me llamó para que apoyara a la gente de por allá de los lados de Pacora con un problema con el agua. Nos encontramos por la 24 de Diciembre, conocí a su mujer y a su hija y la semana siguiente o algo así se murió de un derrame.
Y también está Cáncer, el papá de mi amigo Humberto (aunque a Cáncer lo conocía de los 90), que llevaba rato muriéndose y se preparó, creo yo, y aprovechó el tiempo hasta que se pudo terminar de aferrar a esto por acá.
Supongo que serán todos a la vez los que me acurrucaron en la hamaca a las 7 de la noche, y me pusieron a dormir ahí debajo del palo de mamón.
jueves, 19 de julio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario